Ante la presión de organizaciones para rescatar a la vaquita marina, los pescadores aseguran que se limitarán sus ingresos y las posibilidades de pesca.




Un llamado urgente a boicotear el camarón mexicano, hecho recientemente por más de 40 grupos conservacionistas norteamericanos y la posible suspensión de redes agalleras para la pesca en la región del Alto Golfo de California en el Mar de Cortés, el próximo 11 de abril, forman parte de las principales preocupaciones del sector pesquero en los estados de Sonora y Baja California.

El boicot al camarón es una acción impulsada por las organizaciones para presionar al gobierno de Enrique Peña Nieto para que proteja a la vaquita marina de lo que consideran será “una extinción inminente” si no se actúa a tiempo.

Esto, a días de que llegue a su fin el acuerdo de veda de pesca y compensaciones iniciado hace dos años por el gobierno federal, donde se establecen apoyos económicos de 30 mil pesos por permisionario y las recientes limitaciones para la pesca de curvina dejan a los pescadores de la región muy pocas alternativas para desempeñar su principal actividad económica.


Y es que hace un par de semanas fueron encontrados los cadáveres de dos vaquitas marinas en el área del Alto Golfo de California, mientras que la pesca furtiva de totoaba sigue a la orden del día.






Dicha situación ha llevado a los ambientalistas internacionales a ejercer presión para rescatar a la vaquita marina, cuya población ha disminuido hasta en un 90 % en los últimos años, pues según estima el Comité Internacional para la Recuperación de la Especie (Cirva), ya sólo quedan 30 en el mundo.

Como si se tratara de una respuesta a las presiones de los grupos ambientalistas, el pasado 23 de marzo, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (Sagarpa) propuso la prohibición de las redes agalleras para pesca de escama (chano y sierra) en el área del Alto Golfo, incluyendo también parte de Puerto Peñasco.

En la propuesta, presentada directamente por el Secretario de Sagarpa, José Eduardo Calzada Rovirosa, se menciona que de aprobarse ésta entraría en vigor el próximo 11 de abril.

Rechazo a la nueva imposición

A unos días de conocer la propuesta de la Sagarpa, el sector pesquero del Golfo de Santa Clara reclamó y advirtió que lo que una vez fue una “olla de presión” se puede convertir en una “bomba” porque la medida representaría un “tiro de gracia” para la economía de las comunidades del Alto Golfo (San Felipe, Baja 




California, y Golfo de Santa Clara, Sonora).




De acuerdo con Carlos Tirado Pineda, presidente de la Federación de Pesca de la Reserva de la Biosfera, la suspensión de redes agalleras para la pesca comercial de escama efectivamente viene como respuesta a detener la pesca furtiva para proteger a las especies, sin embargo, el gobierno muestra que hay una incapacidad para ofrecer soluciones de fondo que, además, no afecten al sector pesquero.



“Hace falta visión de ambas partes, tanto del gobierno como de las sociedades ambientalistas que solo critican pero no se ponen a ver el problema interno de las comunidades y su contexto social”, manifestó.

Además, señaló, la propuesta de prohibición de redes agalleras ahora también afectaría a la comunidad de Puerto Peñasco, Sonora.

Los pescadores de San Felipe, Baja California, han realizado una serie de manifestaciones no sólo por el fin del programa de compensaciones y la prohibición de la Sagarpa, también se oponen a las acciones emprendidas por integrantes de la organización ambientalista Sea Shepherd, que desde hace un par de años vigila en un barco las aguas del Alto Golfo en el Mar de Cortés para evitar la pesca furtiva de la vaquita marina y la totoaba. Es tanta la presión y las acusaciones de los pescadores contra los integrantes del grupo ambientalista, que éstos en respuesta han denunciado penalmente la situación. Apenas el jueves pasado los pescadores realizaron una protesta contra los activistas.

Fuente: Animal Politico
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